Hay pocas cosas más necesarias en un viaje que una toalla. Me refiero en un viaje de verdad, de esos en los que no sabes bien dónde vas a dormir en los próximos días; obviamente, en escapadas de fin de semana a hotel en el centro de la ciudad o viaje organizado con paradas programadas en hotel estipulado de antemano, no suele ser necesario llevar una toalla porque los hoteles suelen poner una a tu disposición.